lunes, 29 de octubre de 2012

Bizcocho de plátano

En muchas ocasiones cocinar es como hacer magia, ya que de nada sale un todo. No me he vuelto loca, me explico, no hace falta tener los mejores ingredientes del mundo para hacer algo que sencillamente este bueno. Esto precisamente lo probé, una vez más, hace unos días. Vi cuatro plátanos negros inservibles para comer por si mismos y, con un poquito de ayuda, los transforme en un enorme y jugoso bizcocho.
Suele pasar, y no solo en la cocina que de lo más inútil con trabajo e ilusión puede salir algo maravilloso.
No me enrrollo más y hay os va la receta.

INGREDIENTES

4 plátanos super maduros
300 g de harina
250 g de azúcar
1 sobre de levadura
6 huevos
150 g de mantequilla

ELABORACIÓN

Poner el horno a calentar a 170º
Batir los seis huevos y mezclar con el azucar
Derretir la mantequilla en el microhondas y mezclar con los huevos y el azúcar
Tamizar la harina y mezclar con la levadura
Mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa
Triturar los plátanos y mezclar con el resto de ingredientes
Hornear durante 45 minutos a 180º 
Decorar al gusto (yo he utilizado azúcar glas y unos coranzoncitos de chocolate de la marca Dr Oetker)






   

viernes, 19 de octubre de 2012

Lágrimas en la lluvia

¿Dónde estaremos el siglo que viene?, pues quien sabe, lo que está claro es que si analizamos el pasado tampoco hemos cambiado tanto, así que no creo que el futuro sea muy diferente.Sin embargo, las películas futurístas se empeñan por mostrarnos una realidad extraña, un entorno que dista mucho de nuestro día a día y es por eso que este tipo de género no es mi fuerte.
Pero, no hay regla sin excepción, y Lágrimas en la lluvia de Rosa Montero es una rareza dentro de la ciencia ficción y es por eso que puedo decir que me ha encantado. Como no podía ser de otra manera en una novela de este género, la autora dota de grandes pinceladas de creatividad a su obra, aún así nos encontramos con una realidad que no nos es del todo desconocida, pues ese futuro cargado de avances tecnológicos, de alguna manera, ya le hemos vivido en el pasado.
En la sociedad que nos presenta Rosa Montero conviven especies, al  igual que en el mundo de hoy existen diferentes razas. Y como no, hay una que es superior, los humanos, y otra que se ha creado en un laboratorio para que sean esclavos los tecnohumanos. Y sucedió algo parecido a las luchas entre los blancos y los negros por recuperar su libertad, que aunque teóricamente se abolió la esclavitud y se consideró que ambas razas eran iguales, por el momento realmente nunca lo han sido.
Los problemas que ocasionará el cambio climático en el futuro mundo también han tenido cabida en las páginas de la autora. Los polos se derriten y pronto se ven las consecuencias:  los osos polares se extinguen y mueren de una forma muy cruel, nadando sin rumbo por salvar su vida hasta agotar sus fuerzas,y ciudades como Venecia o Barcelona desaparecen y sus ciudadanos emigran a otras zonas no inundadas lo que provoca problemas de abastecimiento.
La nueva tierra ya no tiene distintos países es "Estados Unidos de la Tierra" e impera el capitalismo, el comunismo se ha tenido que exportar a un planeta vecino por que no tenía cabida en el nuevo mundo. Las distintas religiones, tal y como hoy las conocemos, se dilapidan por falta de creyentes y se unen formado una sola cuyas estrictas leyes no tienen cabida en el mundo que Rosa Montero crea y tienen que buscar su lugar en el espacio.
Todos estos cambios fruto de la imaginación de la autora, no nos son tan lejanos y no son más que una critica social y una advertencia de lo que podría llegar a pasar, o quien sabe, lo que de alguna manera o de otra pasará.




lunes, 8 de octubre de 2012

Piensa en verde: vive en verde

Nunca nos paramos a analizar el desgaste medioambiental que supone para nuestro planeta disponer de luz, de calefacción, de agua y sobre todo, el daño que supone levantar una casa en la que vivir confortablemente.
Desde un punto de vista ecológico y también económico la construcción tradicional, tal como la conocemos en España, con cimientos y cemento, está destinada al fracaso, ya que el gasto en materiales y el proceso de construcción es elevado y muy destructivo para nuestro medio ambiente. Hoy en día esta afirmación puede parecer una locura, sin embargo, países EEUU y Canadá llevan varias décadas renunciando al ladrillo en ciertas zonas y descantándose por casas prefabricadas.
Estas viviendas son sencillas, están construidas mediante la fusión de módulos y se tarda poco en construirlas, pero sobre todo, su instalación disminuye enormemente el impacto que la construcción de viviendas ocasiona en el medio ambiente.
Un buen ejemplo de este tipo de viviendas lo podemos encontrar en Rockport (Maine EEUU), donde un estudio de arquitectura ha diseñado un tipo de casas prefabricadas ecológicas cien por cien, tanto en su proceso de construcción como en su abastecimiento energético.
Con 30 paneles fotovoltáicos en su cubierta, estas casitas son capaces de generar 20 kWh al día, energía más que suficiente para abastecer a todos los electrodomésticos e incluso se podría exportar para otro usos. El agua caliente tampoco es un problema, ya que 60 tubos de captación térmica la proporcionan.  Además,  tiene su propia forma de avisar la energía que en cada momento esta produciendo mediante unas luces led instaladas en su fachada: si las luces son verdes se produce más de la necesaria para el abastecimiento, si es amarillo hay un equilibrio y si es roja se está gastando más de lo que se produce.
Otra de las cuestiones que se ha tenido en cuenta para contribuir al ahorro energético es el aislamiento. Tanto el techo como los cierres están aislados de tal forma que la casa no necesita ningún sistema de calefacción adicional, es suficiente con el calor que desprenden los electrodomésticos y las personas que habitan en ella, aunque, en los días más fríos se puede conseguir calor adicional mediante el sistema de agua caliente solar.
Pero este proyecto no sería del todo "verde" si no se hubiera tenido en cuenta el cuidado del medio ambiente en el proceso de construcción. Aproximadamente el 90% es de material prefabricado (madera), siendo al menos el 25% reciclado de fuentes locales de unos 400 kilómetros como mucho; las pinturas y sellantes son ecológicos y los residuos generados durante la construcción han sido devueltos a plantas de reciclaje.
Esta casa es un estudio particular. Pero podría extrapolarse a cualquier otro modelo de vivienda.

Parte frontal del proyecto estadounidense