viernes, 11 de diciembre de 2015

Cartas en la noche

Las redes sociales, los whassap y, en definitiva, el ritmo de vida que acostumbramos a llevar han conseguido que nuestra comunicación sea diferente a la de antaño, siempre más impersonal pendientes de un estado o de una última conexión para saber si esa persona está disponible.
Hoy en día sería impensable pararnos a escribir una carta con su ortografía correcta sin acortar palabras y con la cual la respuesta no fuera inmediata, pero hubo un tiempo en el que existían, en el que la gente se sentaba delante del papel y contaba como le iba la vida con detalles y sin monosílabos, en el que se dejaban ver sentimientos por debajo de la tinta de esta forma muchas de estas misivas dan forma y nos muestran lo que fue la historia real de aquel tiempo.
Para acercarnos y asomarnos a lo que fue este modelo comunicativo llega el blog Cartas en la noche un conjunto de cartas de diferentes contenidos que nos ayuda a comprender los sentimientos de las personas que vivieron en diferentes etapas.
 La recopilación epistolar que realiza su autor, Carlos Morales, esta dividida por varias partes: cartas de amor de personajes celebres, de condenados a muerte, de escritores suicidas,  ficticias de obras literarias, de la guerra civil española, del holocausto,  en la guerra, morales, políticas y hasta pornográficas. De tal forma que cada persona puede encontrar diferentes contenidos según lo que le apetezca leer.
Lo que se quiere dejar ver en está página no son fechas ni acontecimientos más bien son sentimientos a flor de piel, en definitiva otro modelo de comunicación que explora más el alma de lo que estamos acostumbrados.




martes, 17 de noviembre de 2015

Solos en la madrugada

Hay momentos en la historia en los que se cambia de rumbo, en los que el mundo se pone patas arriba y toca volver a empezar, levantarse y caminar sin mirar atrás. Si hacemos memoria, o los más jóvenes escuchamos más a nuestros mayores, no hace tantos años vivimos en nuestro país una de esas etapas, después de treinta y siete años de dictadura franquista llegó la transición como aire fresco para los españoles que vivían sumidos en una sociedad cerrada, oscura, carente de libertadas en la que el hermetismo cultural campaba a sus anchas.
Un papel fundamental en la difusión de los nuevos cambios sociales lo tuvo la radio y la televisión. En la película "Solos en la madrugada" José Luis Graci quiso homenajear esa radio nocturna que acompañó durante esos inciertos años a un montón de almas confusas que aceptaban poco a poco con recelo y miedo los primeros cambios de una sociedad democrática.
La película se centra en la vida del locutor José Miguel García Carande periodista de éxito cuyo programa radiofónico sobre confidencias nocturnas es líder de audiencia. El contenido del programa refleja en gran medida los sentimientos del protagonista, inmerso en una profunda soledad víctima de cambios y vaivenes en su vida que no logra entender, pero también refleja el sentir de una sociedad que se enfrenta por si misma a una vida llena de libertades que poco a poco tiene que asimilar dejando atrás un oscuro pasado.
Lo que más llama la atención son los monólogos del protagonista que invitan a la reflexión de oyente, es así como nació un nuevo periodismo dedicado a curar la soledad de sus oyentes y a guiar de alguna forma sus conductas a la hora de enfrentar sus problemas, en esta línea aparecieron después programas como el consultorio de Elena Francis o el más que conocido Hablar por hablar.
Os dejo un enlace del monólogo final que dice mucho lo que fue el pensar de esa época y lo que fue la llegada de la democracia y sobre todo la llegada de la libertad en este país. Último monólogo de la la película.






martes, 25 de agosto de 2015

Tarta fría de piña y coco

Con estos calores la cocina es como el sol cuanto más lejos mejor. Pero siempre se puede hacer una excepción y si lo que nos apetece es dulce las tartas frías son la mejor opción.
La receta que os escribo hoy esta inspirada en el clásico pastel de queso frío, ese que se hace en un momento y que todo en mundo adora, con dos ingredientes que la hacen aún más veraniega: el coco y la piña.


INGREDIENTES

250 g de galletas digestive
100 g de mantequilla

300 ml de leche
300 ml de nata para montar con 35 % de materia grasa
300 g de queso para philadelpia
2 sobres de cuajada
1 bote de piña natural de 250 g o piña natural
1 bolsa de coco rallado
200 g de azúcar

- Hacer polvo de galletas para la base bien con ayuda de una batidora o si no se tiene se trocean las galletas se metes en una bolsa para congelar cosas y se aplastan con un rodillo o con una botella.
- Poner el polvo de galleta en un bol, añadir la mantequilla y mezclar hasta que tenga la textura de tierra mojada.
- Ir poniendo la mezcla en el molde hasta terminar la base y meterla en la nevera.
- Triturar la piña con la batidora y el coco
-Diluir los sobres de cuajada con un poquito de leche fría
- Ponemos a calentar la leche y la nata en un cazo cuando este caliente añadimos el queso se mezcla todo y no se puede parar de remover hasta que se funda.
-Después se le añade los sobres de cuajada, el azúcar y el puré de piña y coco.
- Se vierte con cuidado en el molde sobre la base de galletas y se deja enfriar mínimo cinco horas y mejor hacer de un día para otro.










miércoles, 8 de julio de 2015

Hemisferio Zero: la voz de los países del sur


Ilusión, positivismo y ganas de hacer un "periodismo de verdad" fueron los motores necesarios para que arrancara Hemisferio Zero, un blog dedicado a países del sur como México, El Salvador, Colombia, Senegal y en ocasiones Turquía, Siria o los Balcanes.
Su nacimiento se origina por un máster acerca de información de países del sur en el que se ofrecía una beca para estudiar fuera, se organizaron y consiguieron tener una pequeña red de corresponsales por multitud diferentes sitios lo que aportó al proyecto de entrada un enfoque diferente. Los creadores de Hemisferio Zero querían dar cobertura informativa a lugares del mundo que apenas tienen cabida en los medios de comunicación convencionales de una manera sincera, veraz sin dejarse llevar por intereses políticos. La clave que marca la diferencia de este espacio con otros blog de temática similar es que enfocan conflictos internacionales pero sin olvidarse de problemas locales que son su triste rutina y su día a día, es decir, se centran en hacer un periodismo que remueva conciencias.
Hemisferio Zero no pretende hacer un periodismo militante aunque si que haya denuncias y críticas en cada uno de sus temas.
Es muy llamativo la trascendencia que dan a la parte audiovisual y al reportaje fotográfico, contar historias a través de imágenes momentos irrepetibles plasmados que hablan por sí solos.
La calidad de su trabajo así como la ilusión de estos jóvenes periodistas dio sus frutos:  en 2012 recibieron el premio Bitácoras al mejor blog periodístico y el galardón de 20minutos al mejor blog de actualidad.
Pero como no podía ser de otra manera, tener buenas ideas y esforzase por llevarlas a cabo no siempre es suficiente.  Hemisferio Zero así como muchos blogs en España se enfrentan con el problema de obtener rentabilidad del proyecto. La falta de publicidad y la dificultad de mantener una red de corresponsales por todo el mundo han conseguido que Hemisferio Zero se tambalee y aunque siguen luchando por reavivarlo y sacan cosas buenas no es igual que antes.
Pincha aquí para ver este blog.








viernes, 20 de febrero de 2015

Leymah Gbowee: sexo a cambio de paz

No hay nada más poderoso que pueda cambiar la historia que el paso firme de una mujer. Eso mismo tuvo que pensar el dictador liberiano Charles Taylor cuando un "ejército" pacífico de mujeres vestidas de blanco consiguieron hacerle dimitir en el año 2003 y así acabar con la Guerra Civil que castigó a Liberia durante 15 largos años.
En 1999 estalló en el país africano su segunda guerra civil por los continuos ataques que recibió el ejército de Taylor por parte del grupo guerrillero Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD). Los soldados de ambos frentes saqueaban y quemaban pueblos enteros, violaban mujeres y reclutaban chicos jóvenes para luchar. Miles de personas huyeron de sus casas y llegaron a Monrovia, la capital de Liberia, donde la escasez de alimentos y de agua potable era la dura realidad del día a día.
Como siempre ocurre en las peores circunstancias se ve a las grandes personas, una de ellas fue Leymah Gbowee. Esta madre de seis hijos trabajó desde 1989 como terapeuta en campos de refugiados de los "niños de la guerra", críos que eran reclutados por el ejército de Taylor para convertirlos en despiadados guerrilleros. Con sus pocas armas  consiguió unir a mujeres para rezar por la paz, y poco a poco fundó el Movimiento por la Paz cuyas integrantes de diferentes etnias se reunían en el mercado, lugar favorito de las tropas del dictador para secuestrar a sus niños guerrilleros, para realizar protestas pacíficas contra el régimen.
Al principio el movimiento avanzó de forma tímida con tan solo decenas de mujeres pero finalmente Gbowee (que era cristiana) recibió ayuda de la musulmana Asatu Bah-Kenneth y entre ambas consiguieron aliar a miles de mujeres de religiones diferentes. Se dieron cuenta que las dificultades que estaban pasando iban más allá de las creencias: el hambre azotaba tanto a un niño musulmán como a uno cristiano y las mujeres de ambas religiones eran violadas y matadas de igual manera, por ello dejaron de lado sus diferencias y lucharon por la paz.
Su batalla fue siempre pacífica pero muy efectiva. Una de las medidas que dio la vuelta al mundo fue su famosa "huelga de sexo", las mujeres se negaron a mantener relaciones con sus maridos hasta que estos no entregaran las armas y claro, como de esperar era, no tardaron en ceder a sus peticiones. Tras meses de presión consiguieron una reunión con  Taylor y le obligaron a prometer que establecería un diálogo con los grupos rebeldes de Ghana. Gbowee encabezó una delegación hacia Acra para supervisar el proceso. Cuando las partes estaban por romper el diálogo, tras seis semanas de conversaciones, las mujeres colocaron barricadas en cada uno de los accesos al salón donde las partes se reunían y encerraron a los hombres. Solo les permitirían salir si firmaban un acuerdo que pusiera fin a la guerra. Sus acciones trajeron la paz a su país y facilitaron el camino para la elección de la primera presidenta africana Ellen Johnson Sirleaf.
La valentía de estas mujeres fue reconocido con un Premio Nobel a la Paz en el año 2011 concedido a Ellen Johnson Sirleaf y a Leymah Gbowee.
Pero la batalla de Gbowee no ha terminado, aún queda mucho por hacer en Liberia. Las mujeres liberianas han asumido un papel de mediadoras: se reúnen para compartir información de problemas de sus comunidades, denuncian violaciones y resuelven conflictos étnicos y religiosos. Y es que, como dijo la propia Gbowee "si hay cambios imposibles en una sociedad son las madres las que pueden conseguirlo".