lunes, 15 de agosto de 2016

La era del vacío

¿Qué es lo que motiva al individuo en la actualidad?, el sociólogo francés Lipovetsky responde a está pregunta analizando como han cambiado los intereses personales con respecto a épocas pasadas. Y es que, según el autor de este ensayo solo nos importa todo lo que tenga que ver con nosotros mismos.
En la era postmoderna el culto a la belleza , el adquirir cualidades personales que marquen la diferencia con el resto, el hedonismo y el narcisismo son los nuevos valores sociales, muy alejados de las creencias en estructuras sociales sólidas como la política el trabajo o la familia. Ya no nos importa el desarrollo histórico de nuestro mundo solo nos preocupamos por conocernos a nosotros mismos y darnos a conocer.
Cada vez proliferan más asociaciones donde se juntan individuos con intereses comunes para demostrarnos a nosotros mismos como somos, nos pasamos la vida mirándonos en un espejo sin preocuparnos por conocer a los demás. Hacemos deporte para vernos bien, gastamos dinerales en cremas para mantenernos jóvenes, viajamos para disfrutar y diferenciarnos del resto con nuestras experiencias y todo ello lo plasmamos en redes sociales ya que vivimos para que el resto del mundo vea nuestra vida. El narcisismo marca nuestro día a día ya no nos preocupa el futuro, el fin del mundo o lo que habrá después de la muerte vivimos el aquí y ahora.
Toda esta percepción individualista se puede ver plasmada en el terreno artístico. Más que en ninguna otra época las vanguardias piden de la participación de cada uno de nosotros en la obra y cada persona puede tener una visión distinta lo que pone de manifiesto, una vez más, el individualismo social. Las vanguardias nos muestran obras en las que el autor tiene que explicar lo que quiere trasmitir, una vez más se da importancia a la expresión de un individuo ante una masa anónima. Pese a vivir en un mundo individualista tenemos la necesidad  de informar sobre nosotros mismos si un receptor concreto. El emisor se ha convertido en el foco principal, ejemplo de ello es que escribimos como nos sentimos en una red social mandando ese mensaje al vacío sin saber muy bien quien nos va a leer solo necesitamos soltar a los cuatro vientos nuestro mensaje.
Se puede ver un buen resumen del ensayo de Lipovetsky en este vídeo.

Pasamos la vida intentando conocernos sin  preocuparnos por los demás